Respetar los derechos y bienes ajenos
No robar
Ley 4 de 7
A los noájidas se les ordena no robar, no engañar ni tomar nada sin permiso. Esta ley se aplica tanto a las personas como a las sociedades. Es la base de la confianza y la equidad en el trato entre las personas, y ayuda a asegurar que se respeten los derechos y los bienes de todos.
D-os le ha concedido a cada persona la propiedad de su dinero y sus bienes, y a nadie le está permitido quitárselos. Esto incluye también la prohibición de retener un pago y la prohibición de secuestrar a una persona, joven o mayor.
En la práctica
Una estricta prohibición de hurtar, robar o quitar de cualquier manera un bien de la disposición de alguien, por la fuerza, mediante el fraude o por cualquier otro medio ilegal. La sensibilidad hacia el dinero o los bienes ajenos también nos inspira a realizar actos de caridad y bondad.
Una mirada más profunda
Dado que nuestro sustento proviene de D-os, debemos procurar ganarlo con honestidad, con dignidad, y no por medios engañosos. Violar la propiedad de los demás, robando o engañando, es un ataque fundamental a su humanidad. Esto engendra anarquía y hunde a la humanidad en lo más hondo del egoísmo y la crueldad.
Fue por este pecado, por encima de todos, que el Diluvio fue traído sobre el mundo.