Respetar la familia
Mantener la intimidad dentro de sus límites
Ley 5 de 7
Esta ley establece límites claros para las relaciones personales, según la definición de la Torá de lo que está permitido. Prohíbe uniones como las que se dan entre parientes cercanos o entre quienes ya están casados. Al seguir estas pautas, ayudamos a proteger la dignidad de la vida familiar y a promover una sociedad moralmente sana.
D-os creó primero al hombre y a la mujer como una sola unidad, y luego los dividió en dos entidades separadas, que se necesitan mutuamente para alcanzar la plenitud. La vida matrimonial y sus leyes son, por lo tanto, la base de la existencia de la humanidad y de la plenitud de la familia y la comunidad. Esto se expresa también en mantener los valores de la modestia y la discreción en los asuntos de la relación matrimonial.
En la práctica
La intimidad se mantiene dentro del matrimonio entre un hombre y una mujer. La ley excluye el adulterio, las relaciones entre parientes cercanos, las relaciones entre dos hombres y las relaciones con animales.
Una mirada más profunda
Las Escrituras dicen: «No es bueno que el hombre esté solo», por eso D-os hizo una ayuda idónea para Adán, y en el matrimonio «los bendijo.»
En una familia sana, la creatividad humana encuentra una expresión significativa. Las familias sanas son la piedra angular de comunidades, naciones y sociedades saludables. Cuando una sociedad abandona estos límites, la vida familiar se debilita, y toda la sociedad lo siente.