Creer en D-os
No adorar ídolos
Ley 1 de 7
A cada persona se le ordena creer en el único D-os que creó el cielo y la tierra. Esto incluye reconocer a D-os como el único poder verdadero y rechazar toda forma de idolatría. Creer en D-os es el fundamento de todo el Código Noájida y el punto de partida para una vida moral y con sentido.
Uno debe creer en la existencia del único Creador del mundo. Él crea el mundo y a cada ser humano, y conoce todas nuestras acciones y pensamientos. Los observa y juzga a cada persona según sus obras. Él es el único D-os a quien debemos adorar y a quien debemos rezar.
En la práctica
Una prohibición total de postrarse ante ídolos de cualquier tipo o adorarlos, o de creer en otro D-os o en cualquier otra entidad o fuerza creada.
Una mirada más profunda
El ser humano, la más débil de las criaturas, está rodeado de fuerzas de vida y muerte mucho mayores que él.
Ante la inmensidad de estas fuerzas universales, el ser humano bien podría intentar 'servirlas' para protegerse y mejorar su suerte. La esencia de la vida, sin embargo, es reconocer al Ser Supremo que creó el Universo: creer en Él y aceptar Sus leyes con temor reverente y amor.
Debemos recordar que Él conoce todas nuestras obras, y recompensa el bien y castiga el mal. Dependemos de Él, y solo a Él le debemos lealtad.
Imaginar que pudiera existir algún otro poder capaz de protegernos o de proveer nuestras necesidades no solo es insensato, sino que pervierte el propósito de la vida y, como la historia ha demostrado, puede desatar incontables fuerzas del mal en nosotros y en el mundo.