Tzedaká
Caridad
Mivtza 10 de 10
Dar tzedaká (caridad) a diario, aunque sea una moneda pequeña, trae bendición y bondad al mundo. Esta mitzvá nos ayuda a cuidar de los demás y abre el corazón a la compasión.
Una mirada más profunda
La mitzvá de dar tzedaká se considera una mitzvá que lo abarca todo. Hay muchas cosas distintas que podemos hacer para ganar dinero, y muchas cosas distintas en las que podemos gastarlo. En otras palabras, el dinero representa todo el espectro de la necesidad, el trabajo y el esfuerzo humanos. Cuando entregamos nuestro dinero a la caridad, es como si entregáramos todo nuestro ser: todo el trabajo que costó ganar ese dinero, y todas las cosas que podríamos haber comprado con él. Con solo dar una sola moneda a la caridad, elevamos con ella al mundo entero.
Cuando se trata de tzedaká, lo que importa es su carácter repetitivo y habitual. Es mejor dar una suma pequeña cada día que una suma grande una vez al año. ¿Por qué? En primer lugar, la idea es hacer un hábito de la generosidad, no conformarse con un gesto aislado. Además, cada acto de dar tzedaká crea una unión entre los mundos superiores e inferiores, uniendo lo finito con lo infinito.
Mashíaj habla del poder de la tzedaká en muchas ocasiones y nos anima a hacer del dar una parte habitual de nuestro día, sobre todo cuando necesitamos bendiciones y salvación particulares. La tzedaká tiene el poder de tender puentes sobre las divisiones y de sanar, como dice el versículo de Proverbios (10:2): «La caridad salva de la muerte», y como dicen nuestros sabios: «Grande es la caridad, porque apresura la redención.»